La lubricación capilar es un método de tratamiento capilar que se deriva de una antigua tradición india. Se practicaba en la antigüedad y ha llegado hasta nuestros días. Hoy en día, es muy popular y cada vez más mujeres deciden cambiar su rutina de belleza con los métodos ayurvédicos. Aprende lo que es realmente la lubricación capilar y comprueba por ti misma los resultados espectaculares que ofrece.

¿Qué es exactamente la lubricación capilar?

Básicamente, la lubricación capilar consiste en aplicar aceites en toda la longitud del pelo, sólo en las puntas o en el cuero cabelludo. Estos métodos de cuidado son usados por muchas mujeres. ¿Por qué? Porque los aceites son ricos en vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales. Estos componentes son responsables de la regeneración, la nutrición y el fortalecimiento del cuero cabelludo. También proporcionan protección contra los factores nocivos externos.

¿Se pueden usar siliconas en lugar de aceites capilares? La regla principal dice que si quieres nutrir tu pelo desde el interior, no deberías usar ningún producto que contenga siliconas. Sin embargo, si quieres proteger a tu pelo contra la radiación solar dañina, las siliconas serán necesarias. En cualquier caso, las siliconas recubren tu pelo y perturban su funcionamiento normal, evitando que los nutrientes entren en el interior.

¿Qué ganarás gracias a la lubricación capilar?

Podemos enumerar muchas ventajas del tratamiento de lubricación capilar. Los resultados finales dependen del aspecto que tuviera tu pelo al principio, de su estado al comienzo y de la clase de problemas que quieras tratar. Debes saber que la lubricación capilar:

  • regenera la estructura capilar dañada
  • inhibe la caída del pelo
  • estimula el crecimiento del pelo
  • proporciona brillo y elasticidad
  • ayuda a eliminar la caspa
  • regula el funcionamiento de las glándulas sebáceas
  • evita que se abran las puntas
  • previene la estática y el encrespamiento
  • protege contra la radiación UV nociva, las temperaturas extremas, el aire acondicionado, el agua salada del mar, el agua clorada y el aire caliente generado por el secador
  • calma las irritaciones del cuero cabelludo
  • fortalece y nutre el cabello
  • suaviza y da brillo al pelo sin vida y áspero.

¿Cómo elegir el aceite adecuado?

Todo depende de la porosidad del pelo, que se divide en tres grupos: porosidad baja, porosidad media y porosidad alta. Para el pelo de porosidad baja, prueba el aceite de coco, el aceite de girasol y el aceite de babasú. También necesitarás mantecas cosméticas como la de mango, karité y cupuacu. Para cuidar del pelo de porosidad media, usa aceite de argán, aceite de semilla de ciruela, aceite de almendras dulces, aceite de oliva, aceite de macadamia y aceite de aguacate. En cuanto al pelo de porosidad alta, los mejores aceites son el aceite de lino, el aceite de onagra, el aceite de algodón, el aceite de borraja, el aceite de escaramujo, aceite de semilla de uva y el aceite de germen de trigo.

¿Cómo se lleva a cabo la lubricación capilar?

La lubricación capilar debería llevarse a cabo una o dos veces por semana. Deja el aceite en tu pelo durante más o menos 30 minutos y en el cuero cabelludo durante un máximo de 2 horas. La regularidad es la clave del éxito. Sólo mediante el uso sistemático de los aceites, podrás obtener unos efectos espectaculares. Hay varios métodos de lubricación capilar:

Lubricación capilar con el pelo seco

Es probablemente el método más común de lubricación capilar. Consiste en aplicar un aceite bien elegido (adecuado a la porosidad capilar) en tu pelo seco. Después de unas horas, lávatelo y péinatelo a fondo. En este caso, el aceite puede aplicarse en toda la longitud del pelo, en las puntas, o en el cuero cabelludo.

Lubricación capilar con el pelo húmedo

El segundo método más popular de lubricación capilar. El aceite debe aplicarse en el pelo limpio y húmedo. Recuerda eliminar el exceso de agua antes de la aplicación. Si no tienes tiempo, no es necesario que te laves el pelo antes de la lubricación. Puedes simplemente pulverizar tu pelo con agua templada o con un hidrolato hidratante.

Lubricación capilar en un cuenco

Este método está recomendado no sólo para los principiantes, sino también para los usuarios más avanzados de aceites capilares. Echa un litro de agua hervida en un cuenco y añade una o dos cucharadas de aceite y un par de gotas de ácido hialurónico, jalea real, zumo de aloe vera u otro hidratante. Después, empapa tu pelo en el cuenco y, después de más o menos un minuto, escurre el exceso de agua. Ponte un gorro de ducha de plástico y cúbrelo con una toalla caliente (o un gorro de invierno viejo). Después de 30 minutos, quítatelo todo y lávate el pelo con un champú suave.

Lubricación capilar con un acondicionador

Otro método más sofisticado para las mujeres más avanzadas. No sólo tienes que seleccionar el aceite adecuado, sino también un acondicionador que satisfaga tus necesidades y complemente los efectos del primer cosmético. Puedes aplicar el acondicionador y luego el aceite, o al revés. Una vez más, usa un gorro de ducha y una toalla caliente. Tras 30 minutos, quítatelo todo y lávate el pelo.

¡Lavarte el pelo después de la lubricación capilar también es importante!

Normalmente es mejor lavarte el pelo dos veces: la primera con un champú limpiador y la segunda con uno hidratante más suave. Además, puedes lavarte el pelo con el método CWC – acondicionador – lavado – acondicionador. Cuando apliques el acondicionador, el aceite se emulsiona, facilitando así el lavado. Después, aclara con agua templada y aplica tu acondicionador una vez más.